Estaba yo en la parada del bus, después de clases; esperando que llegase mi autobús y por fin volver a casa, un tanto famélica.
En esto aparece un borracho y comienza a hablar sobre la gran parada que tenemos en la alemda, sólo tenemos unos buenos asientos. Y cuando llueve unos árbalos enormes donde ampararnos... pero viene la lluvia y toda el agua contenida va a parar a los allí estacionados....
Empezó a hablar que la culpa eran de los políticos de la ciudad... que el otro día el alcalde le puso un pien en el jersey por una de esas reuniones, y después le dío dos abrazos como si fueran hermanos. El bueno del hombre se quedó muy sorprendido. Y dijo que tenía amistad con el alcalde que a lo mejor nos conseguía mejores paradas, como unas marquesinas para ampararnos de frío, del sol, la lluvia, el viento,...
...Llegó mi bus y tuve que irme corriendo porque muchas veces no espera...

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